En 1897, en el laboratorio del Profesor Marey en el “Collège de France”, René Quinton tiene lugar el primer experimento: el mismo cuenta en desangrar completamente a un perro.
Un perro moribundo es desangrado totalmente por la arteria femoral.
El perro queda a un paso de la muerte, perdiendo el reflejo córneo.
Se le inyecta Agua de Mar durante 11 minutos: el reflejo reaparece, el perro vuelve en sí, se levanta y al día siguiente camina por todo el laboratorio.
El perro fue bautizado “Sodium”, el mismo morirá 5 años más tarde atropellado por un tranvía.
